lunes, 15 de abril de 2013

Pedro Duque

Si, si; el viernes día 12 de abril de 2013 pude ver, oír  escuchar y TOCAR, en vivo y en directo, a un astronauta. ¿Se puede hacer más apasionante la experiencia? SI. Porque no era un astronauta cualquiera (remarco que no creo que ningún astronauta sea cualquiera) nada más y nada menos que Pedro Duque, primer astronauta, de pura cepa, lanzado al espacio.
Reconozco que al principio, la idea me chocó un poco, debía ser porque tenía en mente al típico astronauta ruso con cara de pocos amigos; pero nada mas verle entrar por el auditorio y escuchar las primeras palabras que nos dirigió ya vi que ahí no cuadraba algo. Su cara, su tono de voz, sus bromas, su escucha... me demostraron que, a pesar de todo, era una persona normal y corriente, cercano, humilde y muy trabajador.
Si te paras a leer su biografía es admirable: después de llegar al espacio no se queda allí, si no que monta una empresa. 
La palabra que describe mi estado es de duda: ¿porqué crear una empresa después de haber llegado, literalmente, a lo mas alto?
La única solución que encuentro es el inconformismo: fuera pereza, fuera cualquier tipo de estancamiento. El viernes Pedro Duque nos enseñó lo lejos que podíamos llegar siendo trabajadores,constantes y competentes y, personalmente, esta experiencia única anima la moral mucho más.

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